|| Narra Niall
||
Aly ya estaba
tardando. Decidí levantarme para ir a buscarla. Atravesé la pista para
dirigirme a la barra. Ni rastro de ella. Me empecé a asustar. Alcé la mirada
mirando para todos lados. En un rincón de la pista la vi bailando, agarrada a
un chico. ¿Me estaría engañando? No. No me podía estar pasando esto a mí. La
canción que sonaba dejo de hacerlo, ya que había terminado. Observe como Aly se
despidió de él y se dirigía a la barra. Decidí callarme y esperar a que ella me
dijese algo. Volví a sentarme a esperar a que viniese.
-Ya estoy aquí
–dijo, dejando las bebidas en la mesa- había mucha gente.
-Claro…
-respondí, bebiendo un trago.
-Niall, ¿te
pasa algo? –preguntó cogiéndome de la mano.
-No… para nada
–dije.
Pasamos la
noche hablando y bailando. Yo seguía sin comentar nada de lo antes ocurrido. En
el coche, delante de la puerta de casa de Aly, como no me ha dicho nada,
reventé de los celos y se lo solté todo.
-Aly –dije-
¿me puedes explicar con quién has estado bailando cuando se suponía que habías
de estar pidiendo las bebidas?
-¿Cómo? –preguntó-
yo… yo no quería que te enteraras.
-Ya veo… -dije
bajando la cabeza.
-Niall… ¿pero qué
te pasa? –dijo Aly.
-Te veo muy
pegada, bailando con un chico al que yo no conozco ¿y no pasa nada? –le respondí
mientras una lágrima me caía. En aquellos momentos pensaba que Aly me estaba
engañando y que solo quería estar conmigo por mi fama y mi dinero, y que estaba
jugando con mis sentimientos- Tú no me quieres… ¿verdad?
-¿Pero cómo te
atreves a hacerme esta pregunta? –me dijo alzándome la cabeza con sus manos, mientras me secaba las lágrimas- te lo explicaré todo y verás como no tengo nada que
ocultarte. Tony, el chico con el que estaba y yo, fuimos juntos al colegio
desde pequeños. Hace cuatro años, es decir, cuando teníamos tan solo catorce
años, empezamos a salir.
En aquel
momento aparte mi cabeza de sus manos y la volví a bajar.
-Niall –dijo.
-Aly, ¿no te
enteras de que si yo no estoy contigo me muero? Yo te quiero mucho y creía que tú
también a mi… -reventé a llorar.
-¡Niall! Yo
también te quiero mucho, te amo, pero déjame terminar que aún no había acabado –me
dijo, con los ojos húmedos- estuvimos tan solo, dos meses saliendo. Yo no lo
soportaba más y Tony cada vez se volvió más insoportable y más chulito. Nuestra
relación se iba gastando día a día, hasta que decidí cortarlo. Después él se mudó
a un pequeño pueblo y antes me choqué con él y me pidió un baile y yo… yo no
quería aceptar pero es que me daba cosa decirle que no… Yo no lo quiero, ni tan
solo quiero volver a cruzarme con él. Yo solo te quiero a ti y es con lo que he
soñado siempre. Te amo Niall Horan –me besó- ¿Ahora me crees?
-No sé…
depende –dije- ¿me das otro beso?
-¡Pues claro! –me
volvió a besar- te daré este y muchos más.
-Pues entonces
sí que te perdono –le sonreí- Lo siento, princesa. Es que no soporto verte con
otros. Tú eres mía y de nadie más.
-Anda, ven
aquí tontorrón –me abrazó y me besó en la mejilla.
|| Narra Harry
||
Hacia media
hora que Niall y Aly se habían ido. Me quedé hasta que el padre de Aly viniese.
Eran las seis y media, estaba aburrido, pero Aly era mi amiga y yo estaba
dispuesto a ayudarla. Vi como el padre de Aly se acercaba a mí.
-Hola –dijo su
padre, en inglés- ¿Y Aly y Niall?
-Se han ido –le
respondí- me he ofrecido voluntario para quedarme aquí hasta que vinieses y si
me disculpas voy a buscar a Ariana, Aly me la ha encargado. Está en casa de su
abuela.
-Muchas
gracias –me estrechó la mano, el padre de Aly.
-No hay de que
–le sonreí.
Cogí el coche.
Pase a por Ari y la llevé a casa. Yo no me podía comunicar bien con ella, no sabía
mucho hablar el español. Ella como aún era pequeña tampoco sabe hablar el
inglés. Un problema. Tuve una idea. Cogí mi móvil y puse el traductor.
-¿Quieres
merendar algo? –le pregunté leyendo con mi mal acento español, el móvil- Aly me
ha encargado que te cuidase hasta la hora de ir a dormir.
-No, gracias –lo
apunté corriendo para que no se me olvidase. Lo entendí.
Estuvimos en
el sofá. Le deje ver sus dibujos, ya que estaba en todo su derecho. A la hora
de cenar, fui a la cocina a coger macarrones que habían sobrado y los repartí
en dos platos. Puse la mesa y llamé a la hermana de Aly, Ari. Cenamos en
silencio, ya que no podía ir todo el rato con el móvil para arriba y para
abajo. Cuando acabamos, recogí los platos.
-“Goodnight” –dijo
Ari, en inglés. La verdad me había sorprendido- voy a dormir. Hasta mañana –dijo
esta vez en español. Lo traduje.
-Goodnight –le
respondí.
Estuve despierto
un buen rato, concretando, hasta las once y media. Como Aly y Niall no llegaban,
me fui a mi habitación y estuve un rato con el móvil hasta quedarme dormido.
|| Narra Liam
||
Lunes,
catorce. Hoy tenía una sorpresa para Lucy. Me desperté a las diez y media y
Lucy no estaba en la cama. Llamé a Aly para explicarle que hoy tenía una
sorpresa preparada para Lucy y que no le podríamos acompañar al hospital. Me
disculpé en nombre de los dos. A las once y media debíamos salir de casa. Los
padres de Lucy, se habían ido al mercado. Fui a la cocina, donde estaba Lucy
desayunando.
-Hola, cielo –le
dije.
-Hola –me contestó
alzándose para darme un beso.
-¿Quieres
desayunar? –preguntó.
-No, gracias.
No tengo hambre –le dije- ¿me puedo duchar, antes de irnos?
-Claro, ves –respondió.
Subí a la
habitación y dejé mi ropa preparada en el baño. Empecé a ducharme a las once
menos cinco y acabé a las once y cuarto. Me vestí y me peiné.
-¿Ya estás
arreglada? –le pregunté, ya en el salón.
-Sí –respondió,
levantándose del sofá.
-Pues vámonos –le
dije, mientras nos dirigíamos a la puerta.
Le abrí la
puerta del coche. Me senté en asiento piloto y arranqué el coche. Lucy no sabía
dónde la llevaba. Yo quería que fuese sorpresa.

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