sábado, 9 de marzo de 2013

CAPÍTULO 29


Cuando ya me iba a ir, porque nadie respondía, Niall abrió la puerta.

-Niall puedo explicar lo que creo que has visto -me justifiqué.
-No, no puedes -dijo aun con lágrimas en los ojos- quiero que te vayas y no regreses a esta casa.
-Pero Niall... No es lo que parece -dije corriendo para abrazarlo y llorando como una desesperada.
-Si... Sí que es lo que parece y no quiero volver a tropezar en la misma piedra -dijo rechazando mi abrazo- yo caí en tu trama y creí que me querías así que ahora vete, Aly y no vuelvas.

Me quede muy desilusionada. Mientras caminaba hacia mi casa, escuché un trueno. Estaba empezando a llover. Entré y recogí toda la ropa tendida en el jardín. Des de fuera, se veía el de Niall y podía observar como miraba caer las pequeñas gotas de lluvia, por la ventana. Para mí ya no existía el mundo, porque mi mundo era él y en aquel momento se estaba desvaneciendo, como nuestra relación. No logro captar la idea de cómo Tony ha logrado salirse con la suya. Estaba en el salón, sola, sin el cuerpo de Niall al lado, sin su fragancia, sin su piel, sin su ser. Me sentía sola y triste. Ojalá Niall lograra entender y perdonar. Espere a Lucy, que esta no llegaba. Decidí irme a la cama y llorar como nunca lo había hecho. Llamé a Niall, pero colgaba. Lo mismo hice cinco veces más pero el seguía colgando. Finalmente me rendí por aquella noche pero mañana regresaría a por él.

|| Narra Niall ||
Cuando llegué a casa lo único que quería era dormir y olvidar. No sé cómo Aly ha podido caer tan bajo. Subí a mi habitación y sin ponerme el pijama me tumbe observando el techo. Escuché el timbre. No sé porque, pensé que serían los chicos que me habían logrado seguir, por lo que bajé a abrir la puerta.

-Niall puedo explicar lo que creo que has visto -soltó Aly, que por lo visto sabía que la había visto.
-No, no puedes -no le deje la oportunidad de justificarse- quiero que te vayas y no regreses a esta casa.
-Pero Niall... No es lo que parece -dijo buscando un abrazo mío.
-Sí... Sí que es lo que parece y no quiero volver a tropezar en la misma piedra -le advertí- yo caí en tu trama y creí que me querías, así que ahora vete, Aly y no vuelvas.

Tras decirle aquello se fue. En realidad no quería que se marchara y que no me viera más, pero estaba dolido. Pensaba que si Aly de verdad me quería, la que me tenía que buscar era ella. Cuando ya estaba en la cama, me llamo varias veces. No se lo quería poner fácil, así que no le cogí ninguna de las llamadas hasta que por fin el móvil dejo de sonar.

|| Narra Aly ||
Cuando desperté tenía la cara roja, ya que pasé toda la noche llorando. ¿Por qué mi vida habrá tenido que dar un cambio de ciento ochenta grados tan repentinamente? Por culpa de un mal entendido por parte de Niall y una mala jugada de Tony, mira como hemos acabado. No estaba dispuesta a perder a Niall. Eran las once de la mañana, demasiado tarde para mí. Bajé a la cocina para preparar mi desayuno. Cuando fui a abrir la nevera para coger la leche, vi una nota enganchada.

-Hola Aly. Esta noche la pasaré con Liam, en su casa. Lucy. -ponía.

Tras ver esto me senté y me bebí mi leche con mi tostada. Acabé a las once y veinte, ya que me distraje con la televisión. Subí de nuevo a mi cuarto a vestirme. Salí de mi casa directa a la de los chicos.
-Aly... -dijo Harry.
-Hola, Harry -le saludé- ¿está Niall?
-No, es decir, si -dijo permitiéndome el paso- sigue durmiendo.

Me parecía que nadie sabía lo ocurrido a noche, ya que nadie había sacado el tema. Me senté en el sofá. A eso de las doce menos cuarto, vi las piernas de Niall bajando por las escaleras. Antes de bajar el último escalón, se paró, me observó y dio media vuelta para arriba.

-Perdón -dije disculpándome a los demás, mientras corría detrás de Niall.

Este corrió más que yo y llegó a su habitación cerrando la puerta para que yo no pasara.

-Niall, abre por favor -le supliqué dando portazos.
-No quiero -respondió.

Decidí hacer como si me fuese y hacer ruidos con los pies, pero en realidad me escondí en un lado. Al cabo de un rato Niall abrió la puerta y sin verme se movió por todo el pasillo para vigilar. Yo aproveché para entrar en su habitación. Me escondí detrás de la puerta y cuando Niall entró, la cerré quedándonos los dos dentro. Juntos. Niall intento abrir la puerta pero se lo impedí.

-Vete y déjame en paz -me dijo señalando la puerta.
-Hasta que no te diga lo que te he venido a decir no me iré -le respondí.
-Pues mala suerte, no quiero saber nada de ti ni de tus jueguecitos -me advirtió.
-Niall... ¿Qué jueguecitos? -le dije cogiéndole la mano.
-Pues los engaños -me soltó la mano- como lo quieras llamar.
-Bueno... Yo solo venía a decirte que Tony me estuvo persiguiendo para obligarme a cortar contigo. Dijo que si no lo pasarías muy mal. Yo no lo iba a hacer y luego cuando viniste tú me besó a la fuerza -dije- Yo de veras que lo siento. Ahora todo está en tus manos. Si quieres perdonarme hazlo, si no, no. Si es así lo lamentaré mucho porque yo te amo y eso jamás cambiará. Ahora, haz lo que quieras -dije saliendo de aquella habitación llorando.

Bajé a bajo. Todo el mundo se me quedó mirando. Salí de aquella casa pegando un portazo. Me metí en la mía y me tire al sofá. Me quede dormida. Era lo mejor. Así dejaría de pensar por un rato. Me desperté a las dos y cuarto. Tenía dos llamadas perdidas. Y... Eran de Niall! ¿Habrá pensado lo que he dicho? ¿Me habrá creído? ¿Quería hacer las paces conmigo? Volví a llamarlo.

*Conversación telefónica*
-Aly... -descolgó Niall.
-¿Me has llamado? -dije.
-No yo me he.... Sí... -respondió- solo quería decirte que yo también te amo, pero ya va la segunda vez que ocurre lo mismo y no sé qué pensar. Estoy confuso y a la vez dolido.
-A ver Niall.... ¿Cómo te puedo hacer entender que Tony me besó a la fuerza y que yo no podía articular ni un musculo? -dije- que te entre en la cabeza. Yo solo te quiero a ti. Solo quiero estar contigo. Solo quiero tus besos, tus caricias, tus brazos, tu cuerpo. Mira... Si quieres vente a comer y lo hablamos más tranquilamente.
-Está bien... -parecía más tranquilo- me visto y voy.

|| Narra Niall ||
No sabía qué hacer, que creer. Yo amaba demasiado a Aly como para dejarla escapar. Acepté la propuesta de comer con ella, en su casa. Los dos solos. Me vestí. Avise a los demás de que salía fuera a comer. No les dije dónde y con quien iría. Piqué a su puerta y me abrió la puerta sin decir nada. No sé cómo describir las miradas. Tristes. Tal vez desilusionadas. Mientras Aly acababa de hacer la comida yo puse la mesa para los dos. Nos sentamos.

-Niall... -me dijo.
-¿Qué? -le respondí algo borde, demostrando mi ira hacia ella.
-Di algo... -me dijo. Más bien me exigió.
-¿Qué quieres que te diga? ¿Qué me has dañado y te has burlado de mí? ¿Qué me has utilizado? -se lo restregué
-Si al menos me dejaras explicarte lo que paso... -me dijo.
-Pues venga, justifica tu engaño -le di la oportunidad.
-Primero de todo que te amo más que nada en el mundo y que yo jamás te dejaría por nada ni por nadie -me explicó antes de empezar- como ya te dije, Tony y yo estuvimos saliendo. Ahora él quiere vengarse de mi por haberle dejado. Cuando fui al baño me agarró del brazo y me dijo que me había estado buscando. Yo me deshice de él y entré al baño. Al cabo de diez minutos salí pensando que él ya se había ido, pero no era así. Después me obligó a dejarte para irme con él, si no quería que te hiciese daño. Yo no estaba dispuesta a dejarte, jamás lo estaría. Luego cuando Tony te vio me agarro con toda la fuerza del mundo y me acerco hacia el pero cuando yo le bofetee tú ya no estabas....
-Voy a buscar ahora mismo a ese chaval y lo reviento -me levanté de la silla- si hace falta busco hasta debajo de las piedras.
-No Niall, espera -me cogió del brazo para que no se fuese.
-¿Qué? -me detuve.
-No quiero que te pase nada -me dijo- así que tú te quedas aquí. No lo volveremos a ver más. No iremos a esa discoteca más. No sabe a donde vivo así que no nos podrá encontrar.
-A mí no me va a pasar nada, me se defender yo solo, pero mientras tú no estés conmigo, Tony puede abusar de ti así que yo me quedo contigo -le dije- lo siento, soy un imbécil. Jamás dejaré que te ocurra nada. Pero lo más importante, jamás dejare que nos vuelvan a separar.
-Yo haría lo mismo.... -me dijo- pero ahora ya está todo bien.

Me abrazó. Nos sentamos de nuevo para terminar de comer. Ahora más que nunca debía estar a su lado. No dejaría que ningún descerebrado tocase a mi niña bonita. Preferimos no salir. Hoy me quedaría a dormir en su casa. Nos pusimos el pijama, ya que no saldríamos y estuvimos toda la tarde mirando la televisión. De nuevo su cuerpo junto al mío. Su aroma cerca mío. Su cabeza apoyada en mi barriga mientras yo jugaba con su pelo. Momentos que jamás cambiaria.



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Muchísimas gracias, por los comentarios que pedí en el capítulo anterior. Ha costado los suyo pero bueno, el capítulo 29 ya está aquí! Aunque esta vez lo colgaré aunque no hayan por lo menos cinco comentarios, no quiere decir que no comentéis e.e así que tss, a comentar!! :D

2 comentarios:

  1. Eh tu feii!! K no te has acordado de que dia es hoy e.e hoy es 11 pss.... hahahhaha <3 Ai k ver ee 1 año y 4 meses hahahah Tekiiero kasibeffita miia <3<3 Mañana hablamos feaa!!

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    1. Ps claro q me acuerdo perosi no coges el wassaa' nena <3

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