Cuando ya me
iba a ir, porque nadie respondía, Niall abrió la puerta.
-Niall puedo
explicar lo que creo que has visto -me justifiqué.
-No, no puedes
-dijo aun con lágrimas en los ojos- quiero que te vayas y no regreses a esta
casa.
-Pero Niall...
No es lo que parece -dije corriendo para abrazarlo y llorando como una
desesperada.
-Si... Sí que
es lo que parece y no quiero volver a tropezar en la misma piedra -dijo
rechazando mi abrazo- yo caí en tu trama y creí que me querías así que ahora
vete, Aly y no vuelvas.
Me quede muy
desilusionada. Mientras caminaba hacia mi casa, escuché un trueno. Estaba
empezando a llover. Entré y recogí toda la ropa tendida en el jardín. Des de
fuera, se veía el de Niall y podía observar como miraba caer las pequeñas gotas
de lluvia, por la ventana. Para mí ya no existía el mundo, porque mi mundo era
él y en aquel momento se estaba desvaneciendo, como nuestra relación. No logro
captar la idea de cómo Tony ha logrado salirse con la suya. Estaba en el salón,
sola, sin el cuerpo de Niall al lado, sin su fragancia, sin su piel, sin su
ser. Me sentía sola y triste. Ojalá Niall lograra entender y perdonar. Espere a
Lucy, que esta no llegaba. Decidí irme a la cama y llorar como nunca lo había
hecho. Llamé a Niall, pero colgaba. Lo mismo hice cinco veces más pero el
seguía colgando. Finalmente me rendí por aquella noche pero mañana regresaría a
por él.
|| Narra Niall
||
Cuando llegué
a casa lo único que quería era dormir y olvidar. No sé cómo Aly ha podido caer
tan bajo. Subí a mi habitación y sin ponerme el pijama me tumbe observando el
techo. Escuché el timbre. No sé porque, pensé que serían los chicos que me habían
logrado seguir, por lo que bajé a abrir la puerta.
-Niall puedo
explicar lo que creo que has visto -soltó Aly, que por lo visto sabía que la había
visto.
-No, no puedes
-no le deje la oportunidad de justificarse- quiero que te vayas y no regreses a
esta casa.
-Pero Niall...
No es lo que parece -dijo buscando un abrazo mío.
-Sí... Sí que
es lo que parece y no quiero volver a tropezar en la misma piedra -le advertí-
yo caí en tu trama y creí que me querías, así que ahora vete, Aly y no vuelvas.
Tras decirle
aquello se fue. En realidad no quería que se marchara y que no me viera más,
pero estaba dolido. Pensaba que si Aly de verdad me quería, la que me tenía que
buscar era ella. Cuando ya estaba en la cama, me llamo varias veces. No se lo quería
poner fácil, así que no le cogí ninguna de las llamadas hasta que por fin el móvil
dejo de sonar.
|| Narra Aly
||
Cuando desperté
tenía la cara roja, ya que pasé toda la noche llorando. ¿Por qué mi vida habrá
tenido que dar un cambio de ciento ochenta grados tan repentinamente? Por culpa
de un mal entendido por parte de Niall y una mala jugada de Tony, mira como
hemos acabado. No estaba dispuesta a perder a Niall. Eran las once de la
mañana, demasiado tarde para mí. Bajé a la cocina para preparar mi desayuno.
Cuando fui a abrir la nevera para coger la leche, vi una nota enganchada.
-Hola Aly.
Esta noche la pasaré con Liam, en su casa. Lucy. -ponía.
Tras ver esto me
senté y me bebí mi leche con mi tostada. Acabé a las once y veinte, ya que me distraje
con la televisión. Subí de nuevo a mi cuarto a vestirme. Salí de mi casa
directa a la de los chicos.
-Aly... -dijo Harry.
-Hola, Harry
-le saludé- ¿está Niall?
-No, es decir,
si -dijo permitiéndome el paso- sigue durmiendo.
Me parecía que
nadie sabía lo ocurrido a noche, ya que nadie había sacado el tema. Me senté en
el sofá. A eso de las doce menos cuarto, vi las piernas de Niall bajando por
las escaleras. Antes de bajar el último escalón, se paró, me observó y dio
media vuelta para arriba.
-Perdón -dije disculpándome
a los demás, mientras corría detrás de Niall.
Este corrió más
que yo y llegó a su habitación cerrando la puerta para que yo no pasara.
-Niall, abre
por favor -le supliqué dando portazos.
-No quiero -respondió.
Decidí hacer
como si me fuese y hacer ruidos con los pies, pero en realidad me escondí en un
lado. Al cabo de un rato Niall abrió la puerta y sin verme se movió por todo el
pasillo para vigilar. Yo aproveché para entrar en su habitación. Me escondí detrás
de la puerta y cuando Niall entró, la cerré quedándonos los dos dentro. Juntos.
Niall intento abrir la puerta pero se lo impedí.
-Vete y déjame
en paz -me dijo señalando la puerta.
-Hasta que no
te diga lo que te he venido a decir no me iré -le respondí.
-Pues mala
suerte, no quiero saber nada de ti ni de tus jueguecitos -me advirtió.
-Niall... ¿Qué
jueguecitos? -le dije cogiéndole la mano.
-Pues los
engaños -me soltó la mano- como lo quieras llamar.
-Bueno... Yo
solo venía a decirte que Tony me estuvo persiguiendo para obligarme a cortar
contigo. Dijo que si no lo pasarías muy mal. Yo no lo iba a hacer y luego
cuando viniste tú me besó a la fuerza -dije- Yo de veras que lo siento. Ahora
todo está en tus manos. Si quieres perdonarme hazlo, si no, no. Si es así lo
lamentaré mucho porque yo te amo y eso jamás cambiará. Ahora, haz lo que
quieras -dije saliendo de aquella habitación llorando.
Bajé a bajo.
Todo el mundo se me quedó mirando. Salí de aquella casa pegando un portazo. Me metí
en la mía y me tire al sofá. Me quede dormida. Era lo mejor. Así dejaría de
pensar por un rato. Me desperté a las dos y cuarto. Tenía dos llamadas
perdidas. Y... Eran de Niall! ¿Habrá pensado lo que he dicho? ¿Me habrá creído?
¿Quería hacer las paces conmigo? Volví a llamarlo.
*Conversación telefónica*
-Aly... -descolgó
Niall.
-¿Me has
llamado? -dije.
-No yo me
he.... Sí... -respondió- solo quería decirte que yo también te amo, pero ya va
la segunda vez que ocurre lo mismo y no sé qué pensar. Estoy confuso y a la vez
dolido.
-A ver Niall....
¿Cómo te puedo hacer entender que Tony me besó a la fuerza y que yo no podía
articular ni un musculo? -dije- que te entre en la cabeza. Yo solo te quiero a
ti. Solo quiero estar contigo. Solo quiero tus besos, tus caricias, tus brazos,
tu cuerpo. Mira... Si quieres vente a comer y lo hablamos más tranquilamente.
-Está bien...
-parecía más tranquilo- me visto y voy.
|| Narra Niall
||
No sabía qué
hacer, que creer. Yo amaba demasiado a Aly como para dejarla escapar. Acepté la
propuesta de comer con ella, en su casa. Los dos solos. Me vestí. Avise a los demás
de que salía fuera a comer. No les dije dónde y con quien iría. Piqué a su
puerta y me abrió la puerta sin decir nada. No sé cómo describir las miradas. Tristes.
Tal vez desilusionadas. Mientras Aly acababa de hacer la comida yo puse la mesa
para los dos. Nos sentamos.
-Niall... -me
dijo.
-¿Qué? -le respondí
algo borde, demostrando mi ira hacia ella.
-Di algo...
-me dijo. Más bien me exigió.
-¿Qué quieres
que te diga? ¿Qué me has dañado y te has burlado de mí? ¿Qué me has utilizado?
-se lo restregué
-Si al menos
me dejaras explicarte lo que paso... -me dijo.
-Pues venga, justifica
tu engaño -le di la oportunidad.
-Primero de
todo que te amo más que nada en el mundo y que yo jamás te dejaría por nada ni
por nadie -me explicó antes de empezar- como ya te dije, Tony y yo estuvimos
saliendo. Ahora él quiere vengarse de mi por haberle dejado. Cuando fui al baño
me agarró del brazo y me dijo que me había estado buscando. Yo me deshice de él
y entré al baño. Al cabo de diez minutos salí pensando que él ya se había ido,
pero no era así. Después me obligó a dejarte para irme con él, si no quería que
te hiciese daño. Yo no estaba dispuesta a dejarte, jamás lo estaría. Luego
cuando Tony te vio me agarro con toda la fuerza del mundo y me acerco hacia el
pero cuando yo le bofetee tú ya no estabas....
-Voy a buscar
ahora mismo a ese chaval y lo reviento -me levanté de la silla- si hace falta
busco hasta debajo de las piedras.
-No Niall,
espera -me cogió del brazo para que no se fuese.
-¿Qué? -me
detuve.
-No quiero que
te pase nada -me dijo- así que tú te quedas aquí. No lo volveremos a ver más.
No iremos a esa discoteca más. No sabe a donde vivo así que no nos podrá
encontrar.
-A mí no me va
a pasar nada, me se defender yo solo, pero mientras tú no estés conmigo, Tony
puede abusar de ti así que yo me quedo contigo -le dije- lo siento, soy un imbécil.
Jamás dejaré que te ocurra nada. Pero lo más importante, jamás dejare que nos
vuelvan a separar.
-Yo haría lo
mismo.... -me dijo- pero ahora ya está todo bien.
Me abrazó. Nos
sentamos de nuevo para terminar de comer. Ahora más que nunca debía estar a su
lado. No dejaría que ningún descerebrado tocase a mi niña bonita. Preferimos no
salir. Hoy me quedaría a dormir en su casa. Nos pusimos el pijama, ya que no saldríamos
y estuvimos toda la tarde mirando la televisión. De nuevo su cuerpo junto al mío.
Su aroma cerca mío. Su cabeza apoyada en mi barriga mientras yo jugaba con su
pelo. Momentos que jamás cambiaria.
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Muchísimas
gracias, por los comentarios que pedí en el capítulo anterior. Ha costado los
suyo pero bueno, el capítulo 29 ya está aquí! Aunque esta vez lo colgaré aunque
no hayan por lo menos cinco comentarios, no quiere decir que no comentéis e.e
así que tss, a comentar!! :D