lunes, 29 de abril de 2013

CAPÍTULO 49


|| Narra Lucy ||
Estoy en casa deambulando de arriba abajo, sin que se me ocurra como Aly ha podido desaparecer de esta manera. Mientras miles de pensamientos pasan por mi cabeza escucho sonar el timbre una y otra vez, sin parar, impacientemente sonando hasta que abro la puerta. Me tiro en los brazos de Liam.

-No llores, mi amor, seguro que Aly vuelve a estar muy pronto con nosotros –me acaricia y seguido me besa la mejilla. Cuando me aparto de él, esta vez me dirijo a Niall, que apunto está de soltar las lágrimas pero no quiere hacerlo en público. Sin decirnos nada, nos abrazamos, sobran las palabras, ambos estamos igual de doloridos, Aly es mi mejor amiga y el amor de su vida.
-Bueno, pasad –digo secándome las lágrimas.
-¿Y ahora qué hacemos? ¿Sois conscientes de que hemos de avisar a sus padres?
-No sé, Louis, se preocuparán mucho y además son capaces de venir hasta aquí.
-De eso se trata Niall, tienen que saberlo, tienen todo el derecho, es su hija y la quieren tanto como tú.
-Tienes razón pero antes… hemos de llamar a la policía.
-Aún no han pasado veinticuatro horas desde que ha desaparecido –añado ésta vez yo.
-No se sabe realmente cuando desapareció, la última vez que alguien la ha visto creo que fue Niall, ayer por la mañana, cuando le revelaste la verdad sobre tu mentira. Además, el resto no la ha visto y Lucy y yo no estábamos ¿cierto? –dice Liam.
-Tienes razón. Soy un imbécil, todo por culpa mía. Si no le hubiese contado la verdad, hubiéramos pasado la mañana juntos y quien, sabe si la tarde. Ha desaparecido por mi culpa, la dejé sola, soy un cabrón, un gilipollas –empieza a pegarse a sí mismo.
-¿Quieres parar? –le cojo los brazos y lo abrazo- Aquí nadie tiene la culpa, tú y nadie sabía lo que iba a suceder. Lo mejor que podemos hacer es ir a comisaria.
-Lucy tiene razón, Niall –dice Harry.
-Está bien –acepta por fin hasta que suena de nuevo el timbre.
-No sé quién será, no espero a nadie, pero abro yo.
-Tranquila, debe ser Brit –dice Harry- Si quieres abro yo.
-No, no hace falta –me dirijo a la entrada para abrir la puerta y efectivamente, es ella.
-Hola, Lucy. Sé que no nos hemos llevado bien y aunque no conozca a Aly, le había cogido mucha rabia, pero yo ya no estoy con Niall y siento mucho lo que ha pasado y aunque no te lo creas aquí estoy para todo, porque al fin y al cabo ahora soy una de vosotras, de las novias de los chicos de One Direction, y de verdad te lo digo de corazón, espero que Aly esté pronto con nosotros y pueda conocerla, porque según he escuchado es una chica maravillosa y si puedo ayudar en algo…
-Gracias –la interrumpo y la abrazo. Las lágrimas no faltan- pasa.
-Hola –saluda a todos.
-Bueno creo que hay que repartirse en tres grupos, unos que vayan a comisaría, otros que se queden aquí por si hay noticiad y el resto a colgar carteles por la ciudad –la idea es de Liam.
-Muy bien –añadimos el resto.
-Niall, y yo a la comisaría, Zayn, Louis y Harry los carteles y Lucy y Brit aquí, vigilando por si hay noticias –añade Liam, que es quien ha tenido la idea.
-Jo, yo quiero ir a comisaría con vosotros.
-No cielo, tú quédate aquí, va a ser mejor.
-Está bien, pero volved pronto.

Todos se van y nos dejan a mí y a Brit solas, al pendiente de la casa.

-Muchas gracias por estar aquí, Brit. De verdad, te lo agradezco mucho.
-De nada. A partir de ahora me gustaría que empezásemos de nuevo.
-¿A qué te refieres?
-A empezar una amistad.
-Me encantaría.
-Ven aquí, anda –me abraza- ¿es tuyo el móvil que se escucha?
-Sí, lo siento, lo olvidé en mi habitación.

Me levanto del sofá donde estaba sentada hace unos segundos. Subo y contesto al móvil. Es Hannah, la chica que he conocido ésta mañana en la universidad.

*Conversación telefónica*
-¿Diga? –respondo antes de aspirar por la nariz.
-Hola, Lucy. Soy yo Hannah, me preguntaba si mañana te apetece ir a tomar algo.
-Lo siento, no es buen momento. Mi amiga… ha desaparecido y nadie sabe dónde está, pero lo dejamos para otro día, cuando las cosas estén arregladas.
-Vaya, lo siento mucho, de verdad, sé que nos acabamos de conocer, pero si necesitas algo…
-La verdad, sí.
-Dime.
-¿Podrías ayudarnos a colgar carteles por la ciudad?
-Claro, cuando quieras.
-Si quieres, mañana puedes venir.
-Está bien, allí estaré.
-Muchísimas gracias, ahora te paso la dirección en un mensaje. Gracias, adiós.
*Fin de la conversación telefónica*

-Ya estoy aquí.
-¿Quieres que prepare algo para cenar?
-No gracias, yo no quiero nada.
-Lucy, tienes que comer. No porque tu amiga haya desaparecido tienes que dejar de cuidarte.
-Está bien, pero solo un yogur.
-Ahora te lo traigo.
-Gracias.

Me trae el yogur y ella también tiene uno. Nos lo comemos, aunque yo dejo la mitad.

-Vamos, Lucy, comételo entero.
-No quiero.
-Solo un poco más.
-Pareces mi madre.
-Lo siento, pero es que no te puedes resignar de ésta manera.
-Está bien, pero solo un poquito.

Mientras discutimos sobre si me he de comer el yogur o no, mi móvil vuelve a sonar

*Conversación telefónica*
-¿Quién?
*Fin de la conversación telefónica*

-¡BRIT! Era Aly, la que me ha llamado era Aly. Mira –le enseño el registro de llamadas de mi móvil y las lágrimas vuelven a brotar de mis ojos- Pero ha colgado cuando he cogido. ¿Te das cuenta Brit? Algo le ha pasado y nos necesita, es una señal.
-Cálmate, ahora llamo a Niall.

*Conversación telefónica*
-Hola Niall, soy Brit. Lucy acaba de recibir una llamada de Aly, pero en contestar ha colgado.
-………
-Tranquilo Niall.
-………
-Pues ahora a esperar.
-………
-Está bien, de aquí no nos movemos. Hasta ahora.
*Fin de la conversación telefónica*

-¿Y bien?
-Bueno, al principio se ha puesto a gritar y luego me ha dicho que la denuncia ya está puesta y que vienen en camino, ahora solo hay que esperar noticias del agente que trata el caso. Niall ha tenido que dar una serie de datos para ayudar con la investigación, ya que él ha sido la última persona que la ha visto.
-Vale, vale.
-Ahora cálmate, vete a descansar, un rato.
-No, quiero estar aquí cuando lleguen todos.

Pasamos los cincuenta minutos más largos de mi vida. Hasta que vuelve a sonar el timbre. Vienen todos juntos, Harry, Louis, Zayn, Niall y Liam.

-Ya hemos colgado los carteles que teníamos por hoy, mañana más, sin descansar.
-Una amiga me ha dicho que mañana viene a ayudar.
-Que bien.
-Liam, cariño… siento tanto que esté sucediendo esto el día de tu cumpleaños.
-No pasa nada, sí que me fastidia, pero no es eso, lo que me fastidia es que Aly haya desaparecido.

Vuelve a sonar mi teléfono y vuelve a ser Aly. Ésta vez pongo el altavoz y el móvil en la mesa para que todos escuchen.

-Aly, soy yo, estamos aquí todos, por favor, no cuelgues contesta, te queremos, vuelve, a lo mejor no puedes. ¿Qué te pasa? ¿Dónde estás y con quién? Por favor di algo –lloro cada vez más.

Pero sigue sin contestar nadie. Esperamos tres minutos en silencio, aún no ha colgado y empezamos a escuchar gritos, lloros y una serie de sonidos que nos cambian la cara a todos.



domingo, 28 de abril de 2013

CAPÍTULO 48


|| Narra Aly ||
Despierto a media noche. Me encuentro sola, en un sótano, con dolor de cabeza, con las manos y los pies atados a una silla y una mordaza en la boca. No sé cómo he llegado aquí, solo recuerdo la entrada de Tony en mi casa y después… no sé qué me paso. Ahora mismo no sé lo que siento, rabia, engaño, desilusión, fracaso, coraje, furor, miedo… Sé perfectamente quién me tiene aquí y ese es él mismo, Tony. Quiero gritar pero la mordaza me lo impide, así que me sale como un gruñido. No entiendo, si tanto dice quererme ¿por qué me tiene en estas condiciones? Escucho crujir las escaleras.

-Hola, pequeña Aly, ¿me has echado de menos?
-Mmmm –la mordaza no deja que pueda decir más.
-¿Quieres que te la saque? –muevo la cabeza de arriba a abajo indicando que sí- ¿prometes no chillar? –repito la acción y él acude a sacármela.
-¡Auxiliooooo! –intento gritar lo más fuerte posible, sin embargo no creo que nadie me llegue a escuchar. De todas formas no van a escucharme de nuevo, Tony me golpea y después me vuelve a poner la mordaza.
-¿Qué crees que estás haciendo? No te va a escuchar nadie.   Estamos tú y yo solos –empieza a susurrarme en el oído izquierdo mientras me besa el cuello. Yo hago el esfuerzo en vano de apartar el cuello- ¿Qué pasa? ¿No te gusta? Ahora eres mía y de nadie más, te guste o no. Pasaremos el resto de nuestras vidas encerrados aquí, sin que nadie nos vea ni nos escuche –me saca la mordaza de nuevo.
-Déjame asqueroso. Yo jamás estaré contigo. Vendrán a por mí, sí, Lucy y los chicos, llamarán a la policía. Tú solo eres un loco enfermo –lo que digo sí tiene sentido. Aquí abajo tengo las mismas pruebas de que Tony no está bien de la cabeza, aparte de sus drogas tiene un problema mental muy grave y la prueba es ésta misma, solo un enfermo secuestra a alguien que quiere.
-¡Nooo! ¡Yo no estoy loco! –me vuelve a cachetear- ¿entendido?
-S... sí –esta vez me ha dolido. Tengo la cara morada y ahora es cuando me he dado cuenta que la cabeza me sangra. Estoy perdiendo mucha sangre- ¿Por qué dices quererme y me haces esto?
-Porque es cierto, yo te quiero, Aly –empieza con las acaricias de nuevo, esta vez en la cara- solo, hay un inconveniente.
-¿Cuál?
-¡QUE TE QUIERO SOLO PARA MÍ! –chilla.
-Va... vale. Pero si me dejaras suelta, podríamos empezar algo serio –miento, lo único que quiero hacer es salir de este sitio.
-¡MENTIRA! ¿me ves con cara de idiota?
-No –cada vez empiezo a creer aún más que este chico tiene un grave problema- Vale, vale, lo haremos a tu modo.
-Así me gusta.
-¿Tienes algo de comer?
-Claro, de hecho, a eso venia –retrocede unos pasos hacia las escalera, coge una bandeja del suelo y me la trae- leche y galletas.
-¿Qué? ¿No me vas a desatar las manos para comer?
-Claro que no ¿Para qué? ¿Para qué te escapes?
-No puedo Tony, de todas formas tengo los pies atados.
-Está bien, mi amor, pero solo para comer.

Cojo una galleta bajo la atenta mirada de Tony y la mojo en la leche. Él está sentado en frente mío vigilándome para no intentar nada. Estoy muy asustada. Ahora sé que Tony es capaz de hacer cualquier cosa y lo siento. Lo siento porque tiene una enfermedad. Está loco de remate y me siento culpable. Pero quiero salir ya de este secuestro. Acabo y Tony se lleva la bandeja, me vuelve a atar y ya no regresa. Supongo que se habrá quedado dormido de nuevo, yo ya no creo que pueda hacerlo.

|| Narra Lucy ||
Lunes, veintinueve de agosto. Hoy es el cumple de mi amor. Hoy no tenemos el tiempo posible como para celebrarlo, por eso ayer tuvimos todo el día libre, solo para nosotros dos.

*Flashback*
Domingo, veintiocho de agosto. Me despierto a causa de ruidos que proceden de la ventana de mi misma habitación. Alguien está tirando piedrecitas. Abro y veo a cierta persona de la cual estoy perdidamente enamorada.

-¡Liam! ¿Qué haces aquí, y a estas horas?
-Lo siento, pero mañana es un día muy especial…
-Lo sé –le interrumpo.
-Y no lo podremos pasar juntos, porque tenemos que ensayar y… ¿quieres venir a pasar el día conmigo?
-Creo que sabes la respuesta, pasa por delante, que te abro la puerta –bajo las escaleras hasta llegar a la entrada de la casa y la abro.
-Hola, mi amor –me besa.
-Hola cariño, pasa, pero no hagas ruido que Aly sigue dormida. ¿Dónde tienes pensado llevarme?
-Sorpresa.
-Jope, siempre sorpresa –me hago la enfadada pero al momento sonrío- yo también tengo una sorpresa para ti. Te la iba a dar mañana, pero como no podremos pasar el día juntos…
-¿Sabes cuánto te amo?
-Lo sé, pero yo más.
-Mentira.
-Vale hahaha. Bueno, me voy a vestir que sino no salimos de aquí.
-Vale, pero ¿no avisarás a Aly?
-No, ella ha quedado con Niall, pero de todas formas le dejaré una nota.
-¿Con Niall?
-Bueno con Roberto.
-Aaa, vale, ya me ha contado.

Cuando salimos de casa, montamos en su coche y nos acercamos a una casita alejada, en un bosque, que ha alquilado para pasar el día. Allí aprovecho para darle el regalo y pasamos un día maravilloso, en la piscina, bailando, cantando, haciendo tonterías, no faltan los besos, las caricias, las miradas y otras cositas íntimas, no digo más.

*De vuelta al presente*

Pasamos la noche en esta preciosa casa, aunque a las diez y media la hemos de dejar para regresar de nuevo a lo aburrido. Son las diez menos cuarto, por lo que decido bajar a hacer el desayuno y subo con una bandeja.

-Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te desea tu novia, cumpleaños feliz –le acerco en una bandeja un mini bizcocho que hice ayer antes de ir a dormir.
-Gracias, mi vida. Te amo –me besa.

Comemos muy rápido y a las diez y media ya estamos preparados para regresar a casa. Me deja ante la puerta de esta y él se va en su coche. Ha de ensayar con los chicos para el concierto de ésta noche al que por su puestamente acudiremos Aly, Brit y yo. Por cierto, Liam ya me ha contado lo de Brit y Harry, pero no soy yo quien se lo tiene que contar a Aly. Saco las llaves de mi bolso y abro la puerta. Aly no está, que raro. He mirado por todos lados y no la encuentro. Aaaah, ya entiendo, estará con Niall. Me alegra saber que lo han arreglado todo, así que no molesto con las llamadas y esperaré a que llegue y me lo cuente todo. Me acabo de acordar que hace nueve días los resultados de las pruebas de la universidad ya han salido y tanto Aly como yo, sin acordarnos. Vuelvo a coger el bolso y cierro la puerta. Espero a un taxi que me lleve hacia la universidad.

-Ya hemos llegado.
-Muchas gracias, ¿puede esperarme, por favor? Solo miro las listas y vuelvo.
-Está bien, pero rápido.
-Gracias.

Salgo del coche y me dirijo a la puerta donde están las listas. No hay mucha gente, tan solo dos grupos de chicos y chicas, que precisamente no miran a la puerta y una chica, que al contrario a ellos, sí que las mira. Me acerco.

-Perdona, ¿me dejas un hueco para verlas?
-Claro –dice la chica con el pelo teñido medio lila claro y las puntas de azul- ¿Cómo te llamas?
-Lucy ¿y tú?
-Te he visto en la lista, has entrado en periodismo, si no me equivoco, igual que yo. Soy Hannah.
-Encantada, entonces nos veremos cuando empiecen las clases.
-Claro, pero si quieres podemos quedar algún día y hablamos.
-Me encantaría.

Intercambiamos números y regreso al taxi que sigue esperando. Aly también ha entrado, pero ella a diseño. La llamaré para contárselo. Llego a casa y son las doce y media. Se me ha pasado el tiempo volando. Aly aún no ha llegado, pero ya va siendo hora de que sepa algo de ella, así que decido llamarla para contarle que tanto ella como yo hemos sido aceptadas en la universidad. Además no puede volver tarde, mañana hemos de madrugar para ir a trabajar a nuestro querido Starbucks donde trabajamos de martes a viernes. No contesta, vuelvo a llamar, pero sigue sin contestar. Ahora llamo a Niall, sé que estará ensayando, pero si Aly no está con él… no quiero pensar mal así que lo dejo ahí.

*Conversación telefónica*
-¿Lucy? Lo siento, ahora no puedo hablar, estamos en el ensayo.
-¡Espera! No cuelgues, ¿eso significa que Aly no está contigo?
-Que va, si esta mañana le he contado la verdad y no me quiere volver a ver.
-Niall, creo que Aly ha desaparecido. No está tampoco en casa.
-¿Qué? No puede ser. No te impacientes, mujer, seguro que ha salido de compras o algo.
-Pero no contesta al móvil.
-No pasa nada, seguramente no podrá atender.
-No sé, Niall…
-Hacemos una cosa, si a las tres aún no ha llegado a casa vuélveme a llamar.
-Está bien.
-Adiós.
*Fin de la conversación telefónica*

|| Narra Niall||
La verdad me he asustado, pero no quería que se notara. Son las dos y media y espero que Lucy no me llame, porque si lo hace… significa la desaparición de Aly.

-Vale chicos. Descanso, vamos a comer –nos dice Paul.
-Mmmm ¿Qué hay de comer? –pregunto.
-Comida –responde el gracioso de Louis.
-Anda ¿no me digas?
-Si te digo.

Comemos hasta que me interrumpe una llamada. Espero que no sea Lucy.

*Conversación telefónica*
-¿Quién?
-Soy yo Niall –dice llorando esta vez.
-Joder… ¿no ha vuelto?
-No.
-Voy para allá.
-Niall, tenéis un concierto dentro de tres horas.
-¿¡ALY HA DESAPARECIDO Y LO MÁS IMPORTANTE AHORA ES EL CONCIERTO!?
-Vale, vale, pero no me grites.
-Lo siento, pero es que esto no puede estar pasando.
-Te entiendo, aquí te espero.
*Fin de la conversación telefónica*

-Lo siento, chicos me tengo que ir.
-¿A dónde vas? –pregunta Harry- te recuerdo que hemos de ensayar, dentro de tres horas tenemos concierto.
-De aquí no puedes salir Niall –dice esta vez Paul.
-Joder, es urgente.
-Da igual.
-Aly ha desaparecido.
-¡¿Qué?! –dicen todos a la vez.
-Voy contigo Niall -dice Liam.
-Nosotros también –añaden el resto.
-¿Y qué hacemos con el concierto? –añade Paul.
-Joder, aplazarlo, suspenderlo, pero no vamos a hacerlo, ahora lo que importa es Aly no el puto concierto de mierda.
-Está bien.

Salimos corriendo a coger el coche para dirigirnos a casa de Lucy y Aly. Paul se encargará de aplazar el concierto a otro día.

|| Narra Harry ||
No me lo puedo creer. Una vez en el coche conduzco yo.

-Chicos voy a llamar a Brit, le aviso de que no llegaremos al hotel.
-Vale.

*Conversación telefónica*
-¿Si?
-Hola mi amor, soy yo. Te quería decir que Aly ha desaparecido, el concierto se aplaza y ahora estamos en camino de su casa, donde nos espera Lucy.
-¿Qué?
-Eso, sé que Aly no te agrada –intento que Niall no escuche esto- ni Lucy, pero sería un gran apoyo que vinieras a ayudar.
-Claro, dame la dirección y cojo un taxi.
-34th Street. Ven rápido.
-Allí estaré en unos minutos.
*Fin de la conversación telefónica*


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Hola!!! Este cap es un poco más largo, espero que no os canséis. Gracias por los comentarios del cap anterior, pero me hubiera gustado ver más como en caps anteriores. Sé que no los pedí, pero creo que ya lo he dicho bastantes veces, así que vosotras sabréis. Ahora digo que si algún día no escribo nada debajo del cap, no significa que no quiera ver comentarios, así que ya sabéis para la próxima vez y para ahora mismo. Me gustaría volver a ver los 17 comentarios que hay en un cap o más. También gracias por las 9.000 visitas. 

P.D: Pasaros por la nove de @Uanditribute http://onedirectionovelasymas.blogspot.com.es ahora ha empezado una nueva, en el mismo blog, y quiere ver comentarios en ambas novelas, al igual que yo en esta.

P.D.3: Pasaros por la nueva nove de la misma escritora que escribe http://takemehome1d5.blogspot.com.es esta es de Justin Bieber, pero es igual de buena, y el link es: http://impossiblelovejb.blogspot.com.es y que no se os olvide COMENTAAAAR!!
Muchas gracias, espero muchiiisimos comentarios y ale, adiós, os quiero.

sábado, 27 de abril de 2013

CAPÍTULO 47


|| Narra Aly ||
Despierto a las diez y media y lo primero que hago es encender mi móvil. Veo un mensaje de Roberto. “Buenos días, Aly. Sé que habíamos quedado a las doce, pero me gustaría enseñarte algo. ¿Puedo pasar a por ti en media hora?”. No sé qué querrá, es muy raro, casi ni nos conocemos, pero le respondo. “Claro, aquí te espero :)”. Salgo de mi habitación para ver si Lucy se ha despertado. En el salón no hay nadie, en la cocina tampoco, así que miro en su habitación, pero tampoco está. Hay una nota. “Buenos días Aly. Supongo que estarás leyendo esto. Bueno, no me enrollo, me voy con Liam a pasar el día, como sé que tú habías quedado con Roberto, os dejo la casa solo para vosotros. Tal vez vuelva tarde, es decir, por la noche. No me esperes despierta, si eso, nos vemos mañana. Te quiero xx”. Bueno, en fin. Son las once menos veinte si no me doy prisa, cuando llegue Roberto no estaré lista. Abro el armario y saco unos shorts verde agua y una camiseta de manga corta que pone “It’s all good”, me la compré un día que Danny, Lucy y yo fuimos de compras. ¡Danny! No he vuelto a saber de él. Me peino y como ya estoy lista lo llamo.

*Conversación telefónica*
-¿Quién?
-¡Danny!
-¿Aly?
-Sí soy yo, te he echado de menos.
-¡Aly! Yo también.
-¿Qué tal?
-Muy bien ¿y tú?
-Bueno… tengo muchas cosas que contarte, a ver cuándo te escapas por Nueva York, supongo que mis padres te lo habrán dicho.
-Sí, ya estoy enterado de todo y lo siento mucho. La verdad sí que tenía pensado escaparme allí una semanita.
-¿En serio?
-En serio.
-¿Cuándo?
-Mañana mismo, si tú me dejas quedarme en vuestro apartamento.
-¡Danny!
-¿Qué?
-Claro que te dejo, me haces muy feliz.
-¿Me das la dirección?
-Claro, calle 34th Street.
-Pues nos vemos.
-Adiós, te quiero.
-Yo también, pequeña.
*Fin de la conversación telefónica*

Justo acabo de colgar la llamada y escucho sonar el timbre. Qué puntualidad el chico este. Me guardo el móvil en el bolsillo delantero del pantalón y abro.

-Hola, Roberto.
-Hola, Aly.
-¿Sigues resfriado?
-Sí…
-Pasa si quieres un rato, ¿qué tenías que enseñarme?
-¿Me puedo sentar?
-Claro –me siento a su lado, en el sofá.
-Verás yo quería decirte que eres muy guapa y creo que tienes una gran personalidad, eres amable, sincera, cariñosa, graciosa y un montón de cosas más y… te quiero.
-Vaya, Roberto… no sé qué decirte… no nos conocemos a penas. Creo que lo idóneo es ser amigos por el momento, lo siento.
-Te entiendo, pero es que no te digo esto de mi parte.
-¿A no? ¿Entonces, de quién?
-De la mía –se quita las mismas gafas, el gorro, el pañuelo y la chaqueta que llevaba ayer. No me lo puedo creer- De la mía, sí, Niall James Horan Gallagher, el único chico que te quiere, el único chico que lo da todo por ti, el único chico que se muere por tenerte a su lado, el único chico que sabe perfectamente lo que quieres, el único chico que sabe abrir puertas con elegancia, el único chico que te ama con locura –sonrío por el comentario de las puertas, pero ahora mismo no quiero que se crea que lo perdono, que vuelvo con él.
-No me puedo creer que me hayas engañado. Dos veces van ya, Niall. Vete. Vete, por favor.
-Está bien, pero yo… yo solo quería que supieses eso, que te amo, y que hago cualquier cosa por ti, que eres la única chica que me importa. Eso, ya tienes mi número, por si quieres hablarlo. Siento haberte hecho perder el tiempo, te quiero.

Joder. ¿Otra vez? Estoy confusa. Tal vez, si no se hubiera acostado con Britney, ahora le hubiese dicho otra cosa. No sé qué hacer con Niall y el amor tan grande que le tengo. La suerte, es que no ha notado nada raro en mí y Liam sí. Ya llevo casi un mes y una semana.

|| Narra Tony ||
Ésta mañana me he despertado pronto para empezar la búsqueda de Aly. He preguntado a la gente y he mirado hasta debajo de las piedras, pero nada. Ahora estoy comiendo en mi apartamento y cuando acabe le preguntaré al vecino de al lado si me puede enseñar el centro de la ciudad. Estoy muy cansado, llevo noches sin dormir. Dejo los platos tirados, como todo lo de este apartamento. Está hecho una pocilga, mi ropa tirada por el suelo, pañuelos, los platos que no los he fregado, el suelo lleno de polvo, pero es que no puedo más. Tengo que encontrar a Aly. Antes de salir a preguntar al vecino, me fumo un cigarro. Cierro la puerta con llaves y me acerco a otra a unos pocos metros de la mía. Pico y no contesta nadie. Vuelvo a picar y una chica joven, morena, alta, guapa me abre. No me lo creo, es Aly, tan de repente. No llevo ni dos días y ya la he encontrado, menuda coincidencia ¿o ha sido el destino? Al verme se me ha quedado pasmada y ahora cierra la puerta, pero antes de que se cierre del todo meto el pie entre medio y forcejo hasta que la puerta se abre.

-Tony vete, déjame en paz ¿Cómo me has encontrado? –dice andando marcha atrás, temblorosa.
-Qué más da, ahora estás conmigo –empiezo a acariciarla y me acerco un poco más a ella.
-Déjame –me da una patada, ya que con las manos no puede hacer nada, se las he cogido.
-Uuuuh, no deberías haber hecho eso –empieza a correr por un pasillo. Entra en una habitación, mucho antes que yo y cuando abro la puerta no está- ¿Aly? ¿Dónde estás pequeña? ¿Quieres jugar? Te pillé –digo mientras entro al baño, pero debo de haber quedado como un idiota, porque no está aquí. Ahora sí, escucho unos ruidos que vienen del armario de la habitación. Lo abro y efectivamente estaba metida ahí.
-Déjame, no me toques.
-Demasiado tarde –le doy un golpe en la cabeza con un objeto cilíndrico de metal, que no sé para qué sirve.

Está inconsciente. La jugada me ha salido mal, la cabeza le empieza a sangrar, pero no es nada grave ya que sigue respirando, es una pequeña brecha. Aprovecho y salgo de su apartamento con ella en brazos. No hay nadie, así que corro hacía mi apartamento y la ato en una silla y cinta aislante en los labios, para que cuanto despierte, no grite. Se va a arrepentir de haberme dejado de nuevo.