|| Narra Lucy ||
Estoy en casa
deambulando de arriba abajo, sin que se me ocurra como Aly ha podido
desaparecer de esta manera. Mientras miles de pensamientos pasan por mi cabeza
escucho sonar el timbre una y otra vez, sin parar, impacientemente sonando
hasta que abro la puerta. Me tiro en los brazos de Liam.
-No llores, mi
amor, seguro que Aly vuelve a estar muy pronto con nosotros –me acaricia y
seguido me besa la mejilla. Cuando me aparto de él, esta vez me dirijo a Niall,
que apunto está de soltar las lágrimas pero no quiere hacerlo en público. Sin
decirnos nada, nos abrazamos, sobran las palabras, ambos estamos igual de
doloridos, Aly es mi mejor amiga y el amor de su vida.
-Bueno, pasad
–digo secándome las lágrimas.
-¿Y ahora qué
hacemos? ¿Sois conscientes de que hemos de avisar a sus padres?
-No sé, Louis,
se preocuparán mucho y además son capaces de venir hasta aquí.
-De eso se
trata Niall, tienen que saberlo, tienen todo el derecho, es su hija y la
quieren tanto como tú.
-Tienes razón
pero antes… hemos de llamar a la policía.
-Aún no han
pasado veinticuatro horas desde que ha desaparecido –añado ésta vez yo.
-No se sabe
realmente cuando desapareció, la última vez que alguien la ha visto creo que
fue Niall, ayer por la mañana, cuando le revelaste la verdad sobre tu mentira.
Además, el resto no la ha visto y Lucy y yo no estábamos ¿cierto? –dice Liam.
-Tienes razón.
Soy un imbécil, todo por culpa mía. Si no le hubiese contado la verdad,
hubiéramos pasado la mañana juntos y quien, sabe si la tarde. Ha desaparecido
por mi culpa, la dejé sola, soy un cabrón, un gilipollas –empieza a pegarse a
sí mismo.
-¿Quieres
parar? –le cojo los brazos y lo abrazo- Aquí nadie tiene la culpa, tú y nadie
sabía lo que iba a suceder. Lo mejor que podemos hacer es ir a comisaria.
-Lucy tiene
razón, Niall –dice Harry.
-Está bien
–acepta por fin hasta que suena de nuevo el timbre.
-No sé quién
será, no espero a nadie, pero abro yo.
-Tranquila,
debe ser Brit –dice Harry- Si quieres abro yo.
-No, no hace
falta –me dirijo a la entrada para abrir la puerta y efectivamente, es ella.
-Hola, Lucy.
Sé que no nos hemos llevado bien y aunque no conozca a Aly, le había cogido
mucha rabia, pero yo ya no estoy con Niall y siento mucho lo que ha pasado y
aunque no te lo creas aquí estoy para todo, porque al fin y al cabo ahora soy
una de vosotras, de las novias de los chicos de One Direction, y de verdad te
lo digo de corazón, espero que Aly esté pronto con nosotros y pueda conocerla,
porque según he escuchado es una chica maravillosa y si puedo ayudar en algo…
-Gracias –la
interrumpo y la abrazo. Las lágrimas no faltan- pasa.
-Hola –saluda
a todos.
-Bueno creo
que hay que repartirse en tres grupos, unos que vayan a comisaría, otros que se
queden aquí por si hay noticiad y el resto a colgar carteles por la ciudad –la
idea es de Liam.
-Muy bien
–añadimos el resto.
-Niall, y yo a
la comisaría, Zayn, Louis y Harry los carteles y Lucy y Brit aquí, vigilando
por si hay noticias –añade Liam, que es quien ha tenido la idea.
-Jo, yo quiero
ir a comisaría con vosotros.
-No cielo, tú
quédate aquí, va a ser mejor.
-Está bien,
pero volved pronto.
Todos se van y
nos dejan a mí y a Brit solas, al pendiente de la casa.
-Muchas
gracias por estar aquí, Brit. De verdad, te lo agradezco mucho.
-De nada. A
partir de ahora me gustaría que empezásemos de nuevo.
-¿A qué te refieres?
-A empezar una
amistad.
-Me
encantaría.
-Ven aquí,
anda –me abraza- ¿es tuyo el móvil que se escucha?
-Sí, lo
siento, lo olvidé en mi habitación.
Me levanto del
sofá donde estaba sentada hace unos segundos. Subo y contesto al móvil. Es
Hannah, la chica que he conocido ésta mañana en la universidad.
*Conversación
telefónica*
-¿Diga?
–respondo antes de aspirar por la nariz.
-Hola, Lucy.
Soy yo Hannah, me preguntaba si mañana te apetece ir a tomar algo.
-Lo siento, no
es buen momento. Mi amiga… ha desaparecido y nadie sabe dónde está, pero lo
dejamos para otro día, cuando las cosas estén arregladas.
-Vaya, lo
siento mucho, de verdad, sé que nos acabamos de conocer, pero si necesitas
algo…
-La verdad,
sí.
-Dime.
-¿Podrías
ayudarnos a colgar carteles por la ciudad?
-Claro, cuando
quieras.
-Si quieres,
mañana puedes venir.
-Está bien,
allí estaré.
-Muchísimas
gracias, ahora te paso la dirección en un mensaje. Gracias, adiós.
*Fin de la
conversación telefónica*
-Ya estoy
aquí.
-¿Quieres que
prepare algo para cenar?
-No gracias,
yo no quiero nada.
-Lucy, tienes
que comer. No porque tu amiga haya desaparecido tienes que dejar de cuidarte.
-Está bien,
pero solo un yogur.
-Ahora te lo
traigo.
-Gracias.
Me trae el
yogur y ella también tiene uno. Nos lo comemos, aunque yo dejo la mitad.
-Vamos, Lucy,
comételo entero.
-No quiero.
-Solo un poco
más.
-Pareces mi
madre.
-Lo siento,
pero es que no te puedes resignar de ésta manera.
-Está bien,
pero solo un poquito.
Mientras
discutimos sobre si me he de comer el yogur o no, mi móvil vuelve a sonar
*Conversación
telefónica*
-¿Quién?
*Fin de la
conversación telefónica*
-¡BRIT! Era
Aly, la que me ha llamado era Aly. Mira –le enseño el registro de llamadas de
mi móvil y las lágrimas vuelven a brotar de mis ojos- Pero ha colgado cuando he
cogido. ¿Te das cuenta Brit? Algo le ha pasado y nos necesita, es una señal.
-Cálmate,
ahora llamo a Niall.
*Conversación
telefónica*
-Hola Niall,
soy Brit. Lucy acaba de recibir una llamada de Aly, pero en contestar ha
colgado.
-………
-Tranquilo
Niall.
-………
-Pues ahora a
esperar.
-………
-Está bien, de
aquí no nos movemos. Hasta ahora.
*Fin de la
conversación telefónica*
-¿Y bien?
-Bueno, al
principio se ha puesto a gritar y luego me ha dicho que la denuncia ya está
puesta y que vienen en camino, ahora solo hay que esperar noticias del agente
que trata el caso. Niall ha tenido que dar una serie de datos para ayudar con
la investigación, ya que él ha sido la última persona que la ha visto.
-Vale, vale.
-Ahora
cálmate, vete a descansar, un rato.
-No, quiero
estar aquí cuando lleguen todos.
Pasamos los
cincuenta minutos más largos de mi vida. Hasta que vuelve a sonar el timbre.
Vienen todos juntos, Harry, Louis, Zayn, Niall y Liam.
-Ya hemos
colgado los carteles que teníamos por hoy, mañana más, sin descansar.
-Una amiga me
ha dicho que mañana viene a ayudar.
-Que bien.
-Liam, cariño…
siento tanto que esté sucediendo esto el día de tu cumpleaños.
-No pasa nada,
sí que me fastidia, pero no es eso, lo que me fastidia es que Aly haya
desaparecido.
Vuelve a sonar
mi teléfono y vuelve a ser Aly. Ésta vez pongo el altavoz y el móvil en la mesa
para que todos escuchen.
-Aly, soy yo,
estamos aquí todos, por favor, no cuelgues contesta, te queremos, vuelve, a lo mejor
no puedes. ¿Qué te pasa? ¿Dónde estás y con quién? Por favor di algo –lloro cada
vez más.
Pero sigue sin
contestar nadie. Esperamos tres minutos en silencio, aún no ha colgado y
empezamos a escuchar gritos, lloros y una serie de sonidos que nos cambian la
cara a todos.


